Exposición actual: “Más perros que niños. ” del Jorge Hernández

 

La aparición del arte está unida a la aparición de la humanidad, aunque a veces no está clara su función o ésta incluso ha podido ir cambiando. En esta sociedad actual falta de ideales espirituales, el artista ha pasado a ocupar el lugar del antiguo chamán de la tribu. Tildado a veces de demente o incluso de ser poco funcional, tiene un lugar fundamental en su comunidad, ya que es el encargado de golpear sus cimientos, ya que a veces esta no vislumbra un aparente rumbo y falta de ideales que la aglutine.

El chaman es el encargado de lanzar sus cábalas, casi como si se tratara de una predicción a futuro. Su verdadero trabajo es el de convertirse en observado. En su retiro contempla pausado y sereno mientras los demás miembros andan en sus quehaceres, casi sin poder mirar a su alrededor. Sentado en su roca tiene un complicado trabajo, ya que además de ser observador, debe ser crítico y productor, siendo incluso miembro de la propia tribu.

Durante el confinamiento saltaba la noticia que el número de mascotas había superado al número de niños en las casas españolas. El cambio de hábitos y el pesimismo ante la difícil situación hizo que muchas personas se plantearan adoptar mascotas. No es de extrañar, había mucha gente que se encontraba sola y en general todos teníamos más tiempo. Además se convirtieron en un estupendo pasaporte para poder salir a la calle. El arte a su vez también disfrutó de un periodo excepcional, todo el mundo tuvo su propia roca donde poder subirse, el cazador y el recolector frenaron su frenética tarea para poder dedicarse a tareas más mundanas y empezamos a apreciar el verdadero valor de la creación como herramienta de acompañamiento. La música, la literatura, el cine y las artes plásticas ocuparon lugares importantes en el día a día. Todos compartimos un sentimiento que nos llevó a sentirnos un poco más artistas y creativos. Paramos de hacer cosas que creíamos importantes para hacer cosas realmente fundamentales, empezamos a cuestionarnos cosas con un fuerte juicio crítico, probablemente derivado de la extraña situación, que ahora nos permitía poder estar con nosotros mismos. Por otro lado el estar en casa, también nos animó a adquirir obras para decorar nuestros hogares, incluso se incrementó la venta online y se popularizaron los NFT. Todo el mundo empezó a valorar más el arte porque todo el mundo nos detuvimos a contemplar y a estar con nosotros mismos.

A través de su pintura, Jorge crea potentes imágenes que hacen que el espectador reflexione sobre su posición en la sociedad. Sus obras conversan con sarcasmo poniendo al espectador ante una difícil tesitura: enfrenta la belleza abrumadora de sus piezas, sus colores y exquisitas terminaciones frente a un discurso nada banal.

En esta exposición cuyo título es “Más perros que niños” el artista ironiza con la idea de que tener un perro en el confinamiento era casi más importante que tener una obra del cotizadísimo artista Jeff Kong. La vida y las cosas cotidianas frente a las posesiones. Sus obras en este sentido, pasan a convertirse en auténticas VANITAS, nos hacen reflexionar sobre los placeres mundanos frente a los verdaderos valores. A través de este posicionamiento, el artista nos conduce a debatir sobre la actualidad. Abordando temas como el cambio climático, nuestra relación con las redes sociales, las relaciones de parejas, siempre desde una aparente visión placentera, en la que a poco que rascamos, el artista nos sacude con sarcasmo para mostrarnos un nuevo discurso reflexivo.

Su iconografía pop, nos acerca a través de sus apropiacionismos, al recuerdo nostálgico del cine clásico. Sus brillantes superficies son pantallas que nos introducen en su particular y reconocible universo cinematográfico. Su estilo único le ha llevado a ser uno de los artistas referentes dentro del panorama artístico actual.

En esta ocasión la galería Espacio 0 se complace de traer esta maravillosa exposición en la que belleza y reflexión van unidas de la mano. Disfruten de este ritual, dedíquense un rato, suban a su piedra y si ustedes son más de niños o sin embargo, son más de perros, seguro se verán representados en esta exposición.

Texto redactado por Gustavo Domínguez